¿Por qué la agroindustria es clave para la estabilidad de la economía paraguaya?
Mediante el procesamiento de materia prima para obtener productos como aceites, harinas y derivados múltiples, la agroindustria multiplica valor y vigoriza la balanza comercial, generando empleo calificado y dinamizando sectores vinculados como los biocombustibles, la cría de ganado menor, avicultura, porcinocultura, entre otros.
La agroindustria aporta estabilidad al sistema productivo agrícola, al generar una demanda constante de materia prima durante todo el año, contribuyendo así en estabilidad y sostenibilidad de toda la cadena.
En los últimos años, el país ha registrado avances significativos con importantes inversiones en capacidad de procesamiento que han permitido incrementar el volumen de molienda y consolidar una agroindustria más moderna, eficiente y alineada con estándares internacionales. Esto ha favorecido una mayor participación de productos industrializados en las exportaciones, mejorando la inserción de Paraguay en los mercados globales.
La clave de la generación de valor
La agroindustria de la soja es uno de los principales motores económicos del Paraguay porque:
- Genera valor agregado mediante la transformación del grano natural en aceites, harinas y grasas vegetales.
- Impulsa empleos, nuevas profesiones, inversión industrial y exportaciones.
- Fortalece sectores vinculados como biocombustibles, avicultura, porcicultura, ganadería de carne, leche y otros.
Margen para crecer
Paraguay todavía tiene margen para industrializar una mayor parte de su producción.
Una proporción relevante de la producción de soja sigue exportándose como grano natural:
En 2025, se cosechó más de 10,05 millones de toneladas de poroto de soja, de ese total 3.334.000 se procesó y 7,1 millones se exportó en estado natural a Argentina y Brasil principalmente.
Paraguay puede procesar 4,77 millones de toneladas anuales.
Esto que representa una oportunidad concreta para profundizar el proceso de industrialización y capturar mayor valor dentro del país.
En este contexto, la agroindustria nacional se posiciona como un actor central en la transición de Paraguay desde un perfil eminentemente agrícola hacia uno crecientemente industrial.
El sector contribuye a reducir la dependencia de la exportación de materias primas sin procesar, al tiempo que impulsa la diversificación productiva a través de productos de calidad con predilección en más mercados internacionales, y la generación de empleo de mayor calidad.
Paraguay cuenta con gran potencial para dar un salto cualitativo en la generación de valor, especialmente con el auge de los biocombustibles. El fortalecimiento de su agroindustria, con políticas públicas de estímulos, será determinante para consolidar ese camino.
Cada tonelada procesada en Paraguay genera más empleo, más inversión y más desarrollo local.
Fuente: CAPPRO, https://cappro.org.py