Logística, industrialización y regulación ambiental: Los ejes del complejo sojero para 2026
El complejo sojero registró entre enero y noviembre de 2025 una reducción en el valor de sus exportaciones, pese al incremento en los envíos de productos derivados y a un mayor nivel de procesamiento industrial. La menor producción y la evolución de los precios internacionales incidieron en el desempeño del sector, pese a la mayor utilización de la capacidad instalada de la agroindustria.
De cara al 2026, el escenario está condicionado por factores logísticos vinculados a la situación hidrológica de los ríos Paraguay y Paraná, así como por la aplicación del reglamento de la UE sobre productos libres de deforestación. La logística fluvial, la segregación de cargamentos y los requisitos de trazabilidad serán los principales retos operativos para las empresas del sector.
De enero a noviembre del 2025, el complejo soja realizó exportaciones por USD 3.497 millones, cifra que representó una disminución del 25,1%, lo que en términos nominales significó USD 624 millones menos respecto al mismo periodo del 2024, cuando se enviaron productos por USD 4.121 millones.
De acuerdo con datos del Banco Central del Paraguay (BCP), la exportación de soja en granos movió USD 2.347 millones hasta el décimo primer mes del año pasado, el aceite USD 575 millones y los pellets o harina de soja unos USD 574 millones. En cuanto al volumen de las exportaciones, al cierre de noviembre se exportaron 6,3 millones de toneladas, 1,5 millones menos que en el mismo periodo del año anterior.
En el caso del aceite de soja, el volumen exportado verificó un crecimiento del 21,7% y alcanzó las 584 mil toneladas, una diferencia nominal de 104 toneladas respecto al 2024. La harina de soja, por su parte, se embarcó hacia el mercado exterior por un total de 2 millones de toneladas, significando un aumento del 22,6% frente al año anterior.
Actores del sector aseguran que la disminución de los envíos se debe principalmente a una menor producción con relación a la zafra pasada, mientras que el mayor nivel de procesamiento de derivados dinamizó los envíos de este segmento.
Por otro lado, datos de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), señalan que la agroindustria cerró el año 2025 con la mayor molienda de soja de los últimos años, alcanzando 3,19 millones de toneladas y una utilización del 81% de la capacidad instalada.
Los resultados estuvieron impulsados principalmente por condiciones externas favorables, ya que, a pesar del mayor procesamiento, el valor total exportado del complejo soja cayó 15%, reflejando los desafíos pendientes en materia de competitividad, costos y reglas de largo plazo.
“El desafío hacia adelante es claro: transformar un buen año en una tendencia sostenible, con políticas que incentiven la industrialización y fortalezcan la agroindustria como eje del desarrollo del país. El desafío ahora es convertir este récord en una senda sostenida de desarrollo, con una visión de largo plazo que consolide al valor agregado como eje del crecimiento”, destaca el gremio.
DESTINOS EN AUMENTO
En ese aspecto, a largo del 2025, Paraguay consolidó importantes avances en la apertura de mercados, diversificación exportadora, inversiones industriales y el desarrollo tecnológico, fortaleciendo su posicionamiento como proveedor confiable de alimentos, genética y productos agroindustriales a nivel global.
Cabe destacar asimismo que el crecimiento de las exportaciones de aceite, harina y subproductos de soja confirma el potencial de la industrialización como motor de valor agregado, empleo y diversificación de mercados, con presencia en más de 35 destinos internacionales.
Los principales destinos del complejo sojero paraguayo se mantienen dentro del continente americano, Argentina lidera como destino de la soja, con el 80% de participación. Así también, continúa el aumento en los envíos a Brasil, segundo principal mercado, con el 14%, seguido de Rusia (4%), Turquía, Perú, USA, Uruguay, Senegal, Chile, Corea del Sur y Japón (2%).
Es importante recordar que el Mercosur se consolidó en el mundo como principal polo de producción y exportación de soja y derivados. Según informes de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la región no solo lidera los volúmenes de cosecha, sino que se convirtió en el actor determinante para la estabilidad de los precios de los alimentos y el suministro de proteínas a escala global.
El mayor productor de soja del mundo es Brasil, seguido por EEUU, Argentina, China e India; Paraguay ocupa el sexto lugar global y tercero del Mercosur con 10,5 millones de toneladas de cosecha. Nuestro país además se ubica como el tercer principal exportador de soja a nivel mundial.
IMPACTO HIDROLÓGICO EN LA PRODUCCIÓN
Teniendo en cuenta la importancia del sector productivo para la generación de empleo, el ingreso de divisas y el dinamismo económico del país y la región, la industria, el comercio, los servicios, exportadores y la logística fluvial, se enfrentan a la preocupación respecto a la situación hidrológica del río Paraguay y el impacto del fenómeno del río Bermejo sobre la logística nacional y los pronósticos para los niveles de los ríos Paraná y Paraguay para el inicio del año.
Se espera que, en general permanezcan por debajo de los valores medios para el primer trimestre. Esta situación pone en riesgo de limitar la logística para la cadena de la soja y otros rubros, por eso consideran acertado anticipar los trabajos en los puntos críticos de la hidrovía.
Cabe recordar que, los eventos que se dieron a lo largo del 2025, asociados al río Bermejo, especialmente la elevada carga de sedimentos, afectaron severamente a la navegabilidad, provocando restricciones operativas, mayores tiempos de tránsito, incremento de costos logísticos, pérdidas de eficiencia e interrupciones parciales o totales del flujo comercial a través de la hidrovía.
Cappro sostiene que el comportamiento hidrométrico de los ríos Paraguay y Paraná hasta enero de 2026, de acuerdo con la evolución del fenómeno climático El Niño pronostican que las precipitaciones se mantendrían por debajo de lo normal en las cuencas situadas al sur de Concepción, y por encima en las situadas al norte. Casi de igual manera, en la cuenca del tramo paraguayo del río Paraná, las lluvias tendrán un comportamiento de normal a inferior a la normal
Este río que es afluente del río Paraguay, transporta una enorme carga de sedimentos, que al desembocar con aguas bajas en el principal río del país, reduce los calados, altera la batimetría y afecta pasos críticos de navegación en la Hidrovía Paraguay–Paraná.
En este contexto, de ocurrir esa predicción en el inicio del 2026, el impacto sería directo, con restricciones de carga, mayores tiempos de tránsito y aumento de costos logísticos, poniendo en riesgo la eficiencia del comercio exterior. Y en un contexto en el que se proyecta una buena campaña agrícola, particularmente del complejo sojero, este escenario posiciona a la logística fluvial como un factor crítico.
Los gremios de la producción realizaron un llamado a las autoridades competentes como el MOPC, la ANNP y otros actores, a adoptar medidas paliativas y preventivas para mitigar los impactos de esta situación, atendiendo a que las consecuencias podrían generar sobrecostos, pérdida de oportunidades comerciales, que afecten al ingreso de divisas, la recaudación fiscal y la estabilidad de empleos.
NORMA UE 2023/1115
La crítica situación hidrológica no es el único desafío que debe atravesar el sector productivo paraguayo a lo largo del 2026. La norma (UE) 2023/1115, conocida como el reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR), fue uno de los temas principales de la agenda agroindustrial paraguaya durante el 2025, que debía aplicarse a partir del 30 de diciembre.
Sin embargo, el Parlamento Europeo aprobó una prórroga de su fecha de aplicación, estableciendo como nuevo plazo el 30 de diciembre del 2026. El reglamento europeo prohíbe que los embarques de carne bovina, soja, madera, caucho, cacao, café y palma aceitera que provengan de zonas deforestadas con posterioridad al 31 de diciembre del 2020 puedan ser comercializados en su mercado.
Además, la norma exige que los exportadores que deseen ingresar al mercado europeo proporcionen coordenadas de geolocalización de las parcelas de producción para garantizar la trazabilidad y verificación del origen de los productos.
La iniciativa tuvo varias modificaciones y se introdujeron enmiendas para facilitar la burocracia interna en Europa. Por ejemplo, productos de bajo riesgo podrán presentar documentación anualmente en lugar de hacerlo en cada importación. Sin embargo, los requisitos de deforestación cero y geolocalización para los países exportadores no cambiaron.
En respuesta, Paraguay desarrolló una herramienta estratégica denominada Sistema de Identificación de la Soja para Exportación (SISE), una plataforma de trazabilidad voluntaria para cumplir con la exigencia europea. El SISE es una iniciativa sectorial desarrollada de manera colaborativa, impulsada por Capeco, Cappro, Fecoprod y la UGP, para mantener abierto el mercado europeo, comprador clave de harina de soja.
Esta plataforma integra datos georreferenciados y de producción del país, para demostrar que los cargamentos de granos provienen de cosechas de fincas que cumplen con el corte de deforestación del 2020, exigido por la Unión Europea. Además, su implementación contribuye a fortalecer la imagen del país como proveedor confiable y sirve como base para el acceso a otros mercados con exigencias similares y anticiparse a futuras regulaciones globales.
La prórroga europea permitirá seguir ajustando los procesos logísticos y realizar las primeras pruebas para asegurar que la producción nacional siga accediendo a los mercados globales más exigentes. Sin embargo, los gremios del sector consideran que persiste el desafío de la segregación que se requerirá para los cargamentos de productores que no quieran destinar sus cosechas a la Unión Europea.
El desempeño del complejo sojero a lo largo del 2025, según los datos disponibles, evidencia el avance de la industrialización, pero demuestra que no es suficiente por sí sola para brindar previsibilidad al sector frente a una menor producción, alza de precios internacionales y restricciones logísticas e hidrológicas.
Fuente: Marketdata, https://marketdata.com.py/laboratorio/analisis/logistica-industrializacion-y-regulacion-ambiental-los-ejes-del-complejo-sojero-para-2026-149143/