Impulsan la industrialización de la soja, pero falta política estructural
Raúl Valdez, presidente de la Cappro, advirtió que el récord en molienda y exportaciones de soja en 2025 se debe a factores externos transitorios, no a una política industrial sostenible para el futuro.
Raúl Valdez, presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadoras de Oleaginosas y Cereales (Cappro), analizó en una entrevista con el diario Última Hora el panorama actual de la industrialización de la soja en el país, basado en el Boletín Estadístico de noviembre de 2025.
Según el informe, la molienda acumulada de soja alcanzó las 3.191.809 toneladas, el volumen más alto registrado en los últimos diez años. “Esto consolida al 2025 como un año récord para la agroindustria sojera”, indicó Valdez.
El nivel de utilización de la capacidad instalada en las industrias nacionales se situó en el 81%, lo que implica un aumento de 15 puntos porcentuales en comparación con noviembre de 2024. “Este desempeño refleja una mejora en la actividad industrial y deja un margen del 20% de capacidad disponible para agregar valor a la producción primaria”, explicó.
En cuanto al comercio exterior, las exportaciones de productos derivados de la soja –como aceite, harina y otros– generaron hasta noviembre ingresos por USD 1.154,47 millones, con un incremento interanual del 17%. Esto representa el 33% de las divisas totales del complejo soja, nueve puntos más que en el mismo periodo del año anterior. “Se consolida así el avance del valor agregado en la cadena”, detalló Valdez.
No obstante, el boletín destaca que estos resultados responden principalmente a factores externos temporales, como cambios en incentivos de mercados, ajustes regulatorios en países vecinos y tensiones comerciales globales, que redujeron la demanda de materia prima local y permitieron un mayor abastecimiento para las industrias. “No se trata aún de una política industrial estructural que asegure la continuidad de estos niveles en el largo plazo”, enfatizó Valdez.
Respecto al uso de aceite de soja para biodiésel, Valdez señaló que este segmento está en crecimiento, aunque su participación en la producción total de aceite sigue siendo limitada. “Su evolución depende de la consolidación de políticas de mezcla con el diésel, y ha estado condicionada por la implementación del marco normativo y la escala del mercado interno, por lo que su impacto pleno es incipiente”, explicó.
Sobre las expectativas del sector ante proyectos que promuevan la industrialización local, Valdez expresó que se valoran positivamente aquellas iniciativas que fortalezcan el procesamiento interno y optimicen la capacidad instalada. “Un mayor uso de aceite de soja para biodiésel podría generar demanda adicional y previsible para la industria aceitera, con efectos en la actividad y el empleo, en un marco ordenado y sostenible”, indicó. Además, contribuiría a diversificar los destinos del aceite y reducir la dependencia de mercados internacionales.
Sin embargo, Valdez subrayó la necesidad de analizar e implementar estos proyectos con criterios técnicos, previsibilidad regulatoria y evaluación de impactos. “Deben traducirse en mayor valor agregado sin generar distorsiones ni afectar la competitividad de la cadena”, concluyó.
LA CIFRA. 1.154 millones de dólares generó las exportaciones de productos sojeros hasta noviembre del 2025, según informó la Cappro.
Fuente: Ultima Hora, https://www.ultimahora.com/impulsan-la-industrializacion-de-la-soja-pero-falta-politica-estructural